lunes, 18 de junio de 2007

Tulum, Quintana Roo, Mexico, un PaRaiSo....

Salimos de la central de autobuses de Playa del Carmen, los precios son económicos pues Tulum se encuentra a unos pocos kilómetros hacia el sur dentro de la Riviera Maya. El camion te deja en la pura carretera en el poblado de Tulum, hay una pequena estacion de autobuses justo en la entrada a la zona arquelogica. Para llegar a la zona arquelogica hay que caminar como unos 150m con dirección a la playa, algo cansado para un mochilero cuando carga mas de 10kg en su mochila puesta en la espalda. Lamentablemente ese día parecía soleado, pero al estar recorriendo las pirámides empezó a llover. En la entrada al sitio arquelogico, no se pueden dejar las mochilas, por lo que tienes que recorrer todas las ruinas con la mochila al hombro.



El sitio arquelogico de Tulum es pequeño comparado a Chichen Itza, solo que muy distinto, este ofrece una vista espectacular y un paisaje paradisiaco, es increíble ver las pequeñas pirámides a un lado de esas hermosas playas de agua turquesa del Mar Caribe, en el recorrido por el sitio, te encuentras un sin fin de iguanas, las cuales las puedes alimentar con los mismos frutos que ofrecen unos cuantos arboles.



Cada ves que conocía todos estos sitios de la Riviera Maya me empapaba mas y mas en la Cultura Maya, no quería desprenderme de estos sitios tan hermosos, riquezas patrimoniales, naturaleza y culturales de México, solo disfrutaba del momento, con deseos de no irme nunca de ahí. Fue muy rudo el caminar por todo el sitio arquelogico, sobre todo por el calor tan insoportable que hacia en ese verano, estuvimos a un ladito de la playa, pero no tuve la oportunidad de bajar a darme un chapuzon, pues solo pensaba en descansar en las oportunidades que tenia y mantenerme un poco distante del sol, buscando cualquier sombrita que apareciera. Fue un día increíble, a pesar de poca lluvia que se presento, pude apreciar y disfrutar mi estancia en el lugar, al igual que en todos los sitios arquelogicos, pude sentir la misma buena energía, buena vibra e imaginarme la forma tan rudimentaria de vida que llevaron a cabo la Civilizacion Maya en esos días. Algo verdaderamente extraordinario.

Regresamos a Playa del Carmen ese día, y ahí decidimos partir al estado de Chiapas.